Lo que Japón me enseñó sobre el estrés y otros soft skills
- Claudia Salas Bozich
- 5 may
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 18 ago

Digo que nací estresada. Desde muy pequeña recuerdo fuertes dolores estomacales, nervios y sentirme pues, estresada. A mis 11 años experimenté lo que comúnmente se llama culebrilla (hérpes zóster) a causa de mi estrés. Ya con 21 años empecé a gestionarlo mejor, muy poco a poco. Empecé con cursos de coaching, ejercicios de respiración, retiros terapias y mucho trabajo consciente para dejar de operar en un modo reactivo. En el 2022 me certifiqué en mindfullness, 8 semanas de programa maravilloso …. pero en el fondo aún estresada.
y luego llegó Japón. ¡¿Cómo un sitio puede cambiarte e impactarte tanto?
Lo que viví en Japón fue exponencial para mi evolución personal y el manejo de mi estrés.
Sumergirme en un entorno donde la calma se combina con la eficacia no puede describirse en palabras. Tienes que VIVIRLO.
Había leído mucho de Lean, y si, certiciarme en Kanban y todo eso. La cultura japonesa: hermosa en los libros. Pero cuando llegas allí, te transportas a otro universo:
El silencio en el metro
La pausa y esperar de verdad tu turno para cruzar la calle. Respiración honda y cruzar.
Paciencia, mucha paciencia. ¿Pierdes el tren? pues tranquilamente esperas otro.
Hacer colas... y simplemente estar presente en ellas
Estar conmigo, el silencio.
Inmersión en un entorno de lo que yo necesitaba.
Y más allá del estrés, otras lecciones:
El respeto total por los demás, estar consciente de mi alrededor.
Sumergirte en otra cultura deja un huella en ti.
Lo que ocurre muchas veces cuando viajamos es que no reflexionamos sobre nuestras competencias de ese día. ¿Te estresaste por casi pierdes el vuelo? ¿te frustró tener que negociar un precio en China? ¿sentiste que perdías tiempo en el aeropuerto? ¿te sorprendió la forma en que se comunicó el camarero? Todo esto transforma; pero no siempre lo reflexionamos.
A ver, vivir el viaje es maravilloso e increíble pero, ¿qué pasa si además reflexionamos de lo que aprendimos de nosotros mismos a través de las experiencias?
Viajar te cambia, y mucho.
¿Te da miedo y te incomoda viajar? ¿qué dice esto más de ti que del viaje en sí?
Viajar expande tus horizontes, te enseña de otras culturas, otras normas, otras perspectivas de la vida. Baja tu ego, te recuerda que todos somos humanos y nos unen las mismas necesidades y tenemos los mismos miedos.
El shock cultural te trae de vuelta a la tierra, y te recuerda que TODO lo que haces lo aprendiste y por tanto lo puedes cambiar.
Finalmente, no digo con esto que Japón es perfecto: como todo país tiene sus desafíos y cosas que a lo mejor “no encajan” según tus valores y origen. Pero aprender y crecer no va de aceptar todo y ya, sin más: va de vivir experiencias, reflexionar, discernir y crear tus propias conclusiones.
Y claro, siempre te queda la vivencia. Y es que nunca he escuchado a alguien decir “¡qué horrible Japón, qué lugar tan espantoso no vayas!” mas sí un “¡TIENES QUE IR!"
Claudia Salas Bozich



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